top of page
  • Black Facebook Icon

Limpieza urbana

 

 

En cualquier

rincón de cualquier casa

se amontonaban poesías.

Al abrir la alacena

siempre caía una poesía.

Debajo de las camas

coleccionaban polvo las poesías.

En el baño

colgaban

poesías

del tendedero.

Era usual que debajo de una alfombra

se encontraran poesías.

No faltaban

los que rellenaban la almohada con poesías.

Los recién nacidos se arrullaban con poesías.

 

Todo cambió cuando la poesía ganó las calles.

 

A diario

los automóviles

atropellaban poesías.

Las veredas se inundaban de poesías.

Los bancos guardaban poesías.

Ministerios fomentaban poesías.

Las plazas se llenaron de poesías secas ese otoño…

Al detener malvivientes la policía recitaba poesías.

 

Entonces

la reserva moral de la patria

decretó:

la poesía es algo inútil, no dá de comer y corrompe la mente.

Hordas defensoras de la nación

exigieron censura y castigos

en nombre de la libertad.

Correctos ciudadanos, marginales y automarginados

copiaron la proclama.

Los periódicos

comenzaron a ser redactados por abogados.

Televisores gigantes perseguían la más mínima rima.

El gobierno fumigó antipoéticamente el espacio público

que ahora

pertenecería a los vecinos.

Los sueños se penaban con lobotomía.

Incluso la utopía se abolió del diccionario.

 

Al fin,

tranquilos,

los defensores del bien

anunciaron,

satisfechos,

el restablecimiento de las buenas costumbres

y del modo de vida del capital,

occidental

 

y literal.

* * *

Estragos de ánimo

 

 

 

Días felices hasta la inflamación del endocardio días que sudamos felicidad y somos tan inocentes que nos sorprendemos tarareando melodías de moda días en que nos parece una maravilla poder recorrer la ciudad por dos monedas y nos sonríen hasta las cúpulas de los edificios días en que nos enceguece hasta lo burdo cualquier alegría nos resulta molesto todo optimismo y no somos capaces de asomar la nariz al mundo prefiriendo vivir debajo de una frazada porque el desanimo nos corroe y nuestro esqueleto nos saluda desde los espejos en la calle los edificios son tan grises y se derriten lentamente y el sol se pone un sobretodo de nubes grises en las calles todo es gris gris gris ¿Y esos días inseguros en donde una simple decisión nos genera una fuga cerebral? ¿Adónde doblar en la siguiente esquina? ¡Perdemos una hora en caminar dos cuadras por dudar cada paso! ¿Dulce de leche o pastelera? ¿Fuga o muzza? ¿Unitarios o federales? ¿Libros o alpargatas? días vigorosos y efusivos en donde coraje es nuestro nombre y antes del mediodía cruzamos a nado el río de la plata caminamos hasta el amazonas y regresamos al mediodía justo para encender el fuego del asado y en vez de siesta subimos un piano a la terraza y lo untamos con pintura amarilla antes de la caída del sol salimos a hacer una caminata mundial predicando la revolución social y a la noche trepamos los Andes solo para ver mejor una estrella días de amor empalagoso en los que solo ver la blanca piel de nuestra amada parece obligarnos a escribir un soneto tan romántico como cursi días en que somos capaces de hacer millonarios a los floristas días en que una cadera domina nuestra voluntad con sus contoneos y vuelve a aparecer otro día de felicidad en que sonreímos hasta con un cartel publicitario y no podemos creer lo bello de la vida y de estar vivo y tanta satisfacción nos hace desechar las definiciones pesimistas de la vida aunque no olvidemos nuestra condición finita

* * *

Identikit

 

 

Tus reojos tentadores

las sonrisas con canela

tus pies, ligeros, acariciando el aire

tu figura al claroscuro

tus preguntas en forma de frutilla

la constelación de lunares de tu espalda

los besos, sinceros, con chocolate

nuestros puentes de palabras

nuestras tardes arreboladas

nuestro miedo sucumbiendo

regalarte una rosa

reencuentros con ínfulas de locomotoras

—esperas raspacristales—

miradas en silencios inquietantes

discusiones de narices

masajes pioneros

                   cosquillas en almíbar

noches tibias de agosto

descubrirnos reales

                   despiertos

elegirte

                   que me elijas

* * *

Estúpido poeta

 

 

Yo también creí

que rompí los sentimientos

de una sílaba desprevenida

 

Ella

estaba sentada

en un arco iris

de basura

 

y observaba

a los cartoneros

en el piso

observaba

a los que creen

que no hay orden

a los ex revolucionarios

que hoy

son capitalistas serios

a

los deformes

que se peinan para la foto

 

y me miró

 

daba la casualidad

que yo

venía buscando

una sílaba hacía rato

 

pero no cualquier sílaba

 

necesitaba...

necesitaba esa sílaba

que me permitiera expresar

algo

que nadie pudo definir antes

algo

que no es fácil de declarar

         con palabras

que explicara que el lenguaje

es apenas

una trampa burda

e incompleta

¿O acaso alguien pudo

con el lenguaje

describir lo que se siente

cuando está enamorado

por ejemplo?

¿O explicar

el camino correcto de la vida?

¿O descifrar

los mecanismos de la desilusión?

 

El tema es que esta sílaba

me encontró

y yo la encontré

pero en vez de hacerme feliz

descifrando

el secreto del amor

de la felicidad eterna

o de cómo coger con muchas minas

 

no

 

la hija de puta

se empecinó en contarme cosas

 

pero no cualquier cosa ¿eh?

 

cosas jodidas

 

me explicó

que nunca mas vería a los que murieron

o que el amor tiene fecha de vencimiento

me dijo con pelos y señales

que nunca pude ser feliz

 

y lo peor: que nunca

estuve realmente enamorado

que había caído en esta trampa de la evolución

que nos hace sentir esa atracción

apenas

para que la especie continúe

 

—¡Maldita sílaba!— pensé

¿Cómo puede ser

que después de tanto buscarte

me digas estas cosas?

¿Acaso no perdí noches enteras

tras tus letras

para explicarle al lector algo sublime?

¿Acaso no intenté

por tu intermedio

mostrar algo de esperanza ante el suicida?

¿Acaso no traté

al buscarte

de encontrar una salvación?

 

—No.

me dijo esa estúpida sílaba

me buscaste

es cierto

pero al encontrarme

te encontrabas a tí mismo

y descubrías

la amargura, la desesperanza, lo estéril,

porque yo

estúpido poeta

esta insignificante sílaba

soy lo mas verdadero que encontrarás

lo mas certero

lo mas sincero

 

porque yo

estúpido poeta

 

soy la muerte.

© 2019 - Catriel Fernández - usando Wix.com

bottom of page